Cómo lograr una vida con propósito

Cómo lograr una vida con propósito. Pantalla de presentación de vídeo de Youtube sobre este tema

(…y no morir en el intento!)

Una guía práctica para alinear tu vida con tu esencia

Siempre me he preguntado qué hubiese pasado si escogía una de esas carreras vitalicias, como la medicina. Los médicos, desde afuera, parecen tener una vida con propósito alineada e inmutable.

Con el paso de los años, veo a mis amigos médicos enamorados y conectados con lo que hacen, sin cuestionarse apenas su vida profesional.

Pero la dura realidad es que para el resto de los mortales, en un momento u otro de la vida, nos despertamos una mañana preguntándonos ¿qué coño estoy haciendo con mi vida? ¿Qué tengo que hacer para tener vida con propósito?

La pregunta incómoda. Porque no es como la piedra en el zapato, que te la sacas cuando sacudes el zapato.

Para sacarte esta pregunta de la mente, te tienes que sacudir a ti. Y sacudirte implica poner bajo la lupa todas las áreas de tu vida: las relaciones, el trabajo, los hábitos, la mente…

El punto de inflexión

Por fortuna, llega ese día en el que despiertas y ya no puedes convivir más con la “piedra en el zapato”. Empiezas a verbalizarlo con otras personas, comienzas a poner límites y rechazar lo que no te llena.

Y te dices a ti mismo: ya está bien de vivir una vida que no me llena. Quiero tener una vida con propósito. Vamos a tomar cartas en el asunto.

OK, ¿por dónde empiezo?

Mira hacia adentro

La mayoría de las respuestas a las preguntas existenciales, están dentro de nosotros mismos.

Nuestra intuición y nuestra esencia son puras. Y aun estando debajo de muchas capas que le hemos puesto encima (creencias limitantes, miedos, ego), la intuición y la esencia que llevamos dentro son capaces de guiarnos para conseguir el norte.

Date permiso de soñar

Y ya que nos vamos a despelucar, sacudir y buscar una vida con propósito, ¿por qué no darnos el permiso de soñar?

Si has llegado al punto de entender que no quieres seguir por el camino que vas y te quieres reinventar, no hay mejor momento para soñar que éste.

La configuración mental de los adultos hace que filtremos muchas ideas, por sonar descabelladas, o imposibles, o ridículas. Al hacer este filtro, nos está limitando a creer que realmente son descabelladas, imposibles o ridículas. Cuando podrían no serlo.

Así que calla tu mente racional y permítete soñar. En la vida adulta no nos damos permiso de soñar con tanta frecuencia. Date permiso de hacerlo ahora que estás diseñando cómo sería tu nueva vida.

Analiza lo que te hace vibrar: tu pasión

La pasión es el punto de encuentro entre lo que amas y tu talento.

Es aquello que harías por horas y horas, sin importar esperar que te paguen.

La pasión es eso que te encanta hacer y además se te da bien.

¿Te imaginas levantarte cada día y hacer únicamente eso que amas hacer y que además se te da bien?

La pasión puede ir cambiando a lo largo de la vida, pero lo que está claro es que en cada etapa de nuestra vida tenemos al menos una pasión. Si miras con atención hacia adentro, sabrás cuál es la tuya.

…y ojo, aquí no estamos hablando de si tu pasión da dinero o no.

Descubre tu propósito

Hay personas que viven toda una vida sin descubrir cuál es su propósito.

Para otros hablar de tener una vida con propósito es una utopía.

Y es que, no te lo voy a negar, descubrir el propósito de nuestras vidas implica una tarea de introspección muy profunda. Implica conocerte bien, saber escuchar tu alma.

El propósito es la meta de realización personal que tenemos en la vida y tiene que ver también con el legado que queremos dejar al mundo. Conocer nuestro propósito supone elevar nuestra consciencia y entender qué cosas nos hacen sentir alegría, qué cosas haríamos sin importar que nos juzguen, qué cosas haríamos si nos quedasen unos pocos días de vida.

Cuando encontramos nuestro propósito la vida fluye. Todo se relativiza. Porque lo realmente importante encuentra su respuesta en el propósito. Las decisiones difíciles se vuelven fáciles. Porque todo forma parte de un plan maestro que le da sentido a nuestra vida.

Joder, se dice fácil…pero a veces toma años y décadas entender cuál es nuestro propósito.

Traza un plan

Vale, tienes clara tu pasión. Y tienes algunas hipótesis de lo que podría ser tu propósito.

Metamos toda esa información en una coctelera existencial y busquemos algo que los unifique y nos permita vivir de eso.

Y ya no hablo de hacer millones y millones, simplemente me refiero a que puedas vivir dignamente con esa idea que une tu pasión con tu propósito.

Ya sabes que la felicidad no se compra. Pero estemos de acuerdo en algo: vivir sin dinero da mucha infelicidad.

Entonces, la situación ideal es conseguir que de esa coctelera existencial salga una actividad que puedas hacer, que te apasione, que esté alineada con tu propósito, y que además te dé el dinero necesario para tener una vida tranquila.

Hablo aquí de que consigas ese plan con el que haces cosas que te llenan de vida, que te dibujan una sonrisa en la cara, que se te va la noción del tiempo mientras lo haces porque te apasiona, y además está conectado con tu razón de ser, y le da sentido a tu vida.

Si consigues esta mezcla perfecta, y además te da dinero suficiente para que tengas una vida tranquila, podrás considerarte de los más afortunados del planeta.

¿Qué hacer entonces?

Así como los montañistas se trazan una ruta para llegar a la cima, con campamentos bases donde descansar, reorganizar la mochila y tomar fuerzas, tú también debes trazarte un plan para conseguir una vida con propósito.

Un buen plan tiene el foco en un objetivo y en un tiempo para lograrlo.

Traza tu plan. Pregúntate qué te hace falta para llegar hasta tu objetivo. Marca hitos que debes ir consiguiendo en el camino y comprométete a hacerlo, a pesar de tu mente.

Seguir el plan, iterando y corrigiendo
Una vez que tienes tu plan, “just keep swimming” como decía Dory en “Buscando a Nemo”.

Sigue los pasos que has definido y, de vez en cuando, detente para mirar atrás y ver el camino que has recorrido.

Es normal que en el camino tengamos que hacer algunos reajustes. O bien porque nuestra intuición nos dice que hemos de afinar unos grados nuestra ruta, o bien porque las circunstancias externas nos lo piden.

Nuestro plan debe ser lo suficientemente flexible como para aguantar los imprevistos, y suficientemente elástico como para volver al camino que nos lleva hacia nuestro objetivo.

Si aún no lo tienes, te recomiendo especialmente que te descargues mi Ebook «Cómo configurar tu mente, para lograr tus sueños«. Es gratis y fliparás cuando empieces a aplicarlo en tu vida.

Un abrazo,

Firma Selva Ramírez