¿Qué hacer cuanto tu emprendimiento no va bien?

Montaña rusa

Si estás emprendiendo, sabes que tener un negocio propio puede ser una montaña rusa emocional. A veces, todo parece ir bien, pero otras veces pareciera que tu emprendimiento no va bien.

Normal, como la vida misma…

Hoy quiero abordar un tema necesario. No siempre las cosas van bien y eso es lícito. Es lícito que hagas un parón que te sirva para recargar energías, para alejarte y poder ver una panorámica de la situación de tu proyecto. Aunque las redes estén llenas de falsos testimonios de emprendimientos que crecen como la espuma y llegan en pocos meses a las 6 cifras, la dura realidad es que todos los que emprendemos hemos experimentado en algún momento de nuestro viaje empresarial la sensación de fracaso, o el miedo a no estar haciendo las cosas bien, o de estar estancados.

¿Qué hacer cuando las cosas no van bien en tu emprendimiento?

Sé que puede ser desalentador y abrumador cuando enfrentas dificultades, pero quiero recordarte que no estás sola. Todas hemos tropezado en el camino hacia nuestros objetivos y lo importante es observar esa situación, aprender, asimilar y seguir adelante. ?

  • Respira y date permiso para sentirte frustrada o decepcionada. Reconoce tus emociones y no te juzgues. El emprendimiento es un viaje lleno de altibajos, y es normal pasar por momentos difíciles. Eres humana, no un robot de productividad.
  • Enfoca tu mente en encontrar soluciones. Analiza honestamente la situación y pregúntate: ¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Qué ajustes puedo hacer para mejorar? Recuerda que los obstáculos son oportunidades para aprender lecciones valiosas, de esas que no te dan en la universidad.
  • Revisa tus estrategias y evalúa si necesitas hacer cambios. Sé consciente del valor que tienen las métricas. Mide, mide, mide: tu audiencia, la interacción que tienen contigo, la satisfacción de tus clientes, el número de leads que consigues, el porcentaje que se convierte en venta, etc. Quizás descubras que sea el momento de redefinir tu mercado objetivo, explorar nuevas estrategias de marketing o buscar colaboraciones estratégicas. La elasticidad y adaptabilidad son claves para superar los desafíos (tanto en la vida personal y profesional).
  • No tengas miedo de pedir ayuda. Busca mentores, asesores o grupos de emprendedores donde puedas compartir tus preocupaciones y recibir orientación. Ya te hablaba en este post sobre el poder de tener un círculo social cuando emprendes, o pertenecer a comunidad emprendedora que te brinde apoyo y te ofrezca perspectivas frescas y soluciones innovadoras.
  • Establece metas específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con límite de tiempo (por sus siglas, SMART). Divídelas en pequeños pasos y celebra cada logro, por más pequeño que sea. Esto te ayudará a mantener la motivación y a seguir avanzando hacia tu éxito. Y te ayudará a combatir el Síndrome de la Impostora (que le gusta aparecer cuando tu emprendimiento no va bien).

Recuerda que tu emprendimiento no define tu valor como persona. Eres valiente, cojonuda y creativa por atreverte a seguir tus sueños. Incluso en los momentos difíciles, aprecia tu valentía y recuerda que cada desafío superado te hace más fuerte y más sabia, y te acerca más a la vida que has elegido tener.

El camino del emprendimiento está lleno de giros inesperados, pero cada desafío es una oportunidad para crecer y evolucionar. Date permiso para parar cuando lo necesites. Toma como costumbre la observación desde la distancia, sin ego…solo así podrás ver una foto clara de la situación.

Deseo que este post te haya brindado alguna luz, y que si en este momento estás pasando por un bache en tu emprendimiento, respires profundo y sonrías a pesar de las circunstancias. 

Aprovecho para compartirte estos recursos gratis, que igual te resultan útiles en momentos de crisis: 

Abrazos apretados,

Firma Selva Ramírez