¡Atención! No te despistes… esto va contigo

¡Atención! No te despistes... esto va contigo

En la era de la información, estamos todos metidos en una gran guerra: la de captar la atención.

Fíjate bien, pasa en todas partes: en casa, en tu móvil, en el trabajo, en la calle. Estamos expuestos a un sinfín de mensajes que quieren captar la atención.

…Y la mala noticia, es que cada vez somos menos capaces de prestar atención por más de unos pocos segundos.

Si aún no lo has leído, te recomiendo que eches un vistazo al libro de Johann Hari, «El valor de la atención» y te prepares a para descubrir cómo este concepto puede marcar la diferencia en tu carrera como emprendedor.

El dilema moderno de la atención

La atención se ha convertido en un bien escaso.

Estamos constantemente bombardeados por notificaciones, correos electrónicos y redes sociales, lo que a duras penas nos permite concentrarnos en lo que realmente importa.

Los emprendedores, en particular, nos enfrentamos a este desafío constantemente: necesitamos enfocarnos en tareas críticas y tomar decisiones informadas, cada día. ¡Y pobre del que no lo haga! Tomar decisiones es avanzar.

Hari en su libro invita al lector a un viaje personal fascinante mientras explora el impacto de la falta de atención en nuestra sociedad.

A través de historias y datos interesantes, nos muestra cómo la atención fragmentada puede afectar negativamente nuestra productividad, creatividad y bienestar general.

…y tú me dirás.

Vale, ¿y qué relevancia tiene esto para los que estamos mal de la cabeza y emprendemos?

Pues aquí te dejo las ideas que me sobrevuelan la cabeza después de leer el libro de Hari:

1. Es crucial que priorices tus tareas:

Enfócate en las tareas más importantes y elimina las distracciones. Organiza tu día de trabajo de manera que puedas dedicar períodos de tiempo ininterrumpidos a tus proyectos más críticos. Recuerda que, como decía en este post, ser multitasking es una trampa al cerebro y entre tarea y tarea que alternes, pierdes tiempo valioso para concentrarte en ella una y otra vez.

2. Ejercita tu mente para conseguir la atención plena.

¿Meditación? Sí. ¿Relajación? También. ¿Yoga? Ajá. Cualquiera que sea tu método preferido, hazte un favor y practícalo. La atención plena requiere práctica. Irá mejorando con tus horas de vuelo y te ayudarán a entrenar tu mente para mantener la concentración en el momento presente.

3. Cultiva el hábito de la desconexión…

Aunque tengas el buzón de correo que arde y tu teléfono enviándote señales de humo. Establece momentos regulares para desconectar de la tecnología y conectarte contigo mismo. Esto te permitirá recargar energías y mejorar tu capacidad para concentrarte cuando sea necesario. )Igual te haces fan de desconectarte y en un futuro te tendremos que ir a buscar a una montaña perdida ;-P)

4. Construye relaciones significativas:

Presta atención a las personas que te rodean. Escucha activamente, muestra interés genuino y cultiva relaciones de calidad. Estas conexiones sólidas son valiosas para tu desarrollo personal y, por ende, profesional. Alguien decía que somos el promedio de las 5 personas con las que tenemos más interacción. Yo agregaría que en la medida en la que sanes y mejores la relación con tus 5 personas más próximas, harás las paces contigo mismo y mejorarás tu calidad de vida.

5. Aprovecha las oportunidades de aprendizaje:

Dedica tiempo a profundizar en temas relevantes para ti y para tu negocio. Lee libros, asiste a conferencias o busca mentorías. Al hacerlo, estarás ejercitando tu atención y adquiriendo conocimientos que pueden marcar la diferencia en tu emprendimiento.

6. Ponte en los pies de tu cliente ideal y entiende qué cosas captan su atención, por cuáles medios y por qué.

Su atención, como la tuya, es un recurso valioso y limitado.

Psst…! y aquí te comparto unos recursos que te ayudarán a mantener tu atención en lo que realmente te importa:

Deseo que este post haya conseguido captar tu atención 😉

Un abrazo,

Firma Selva Ramírez