Estuve a punto de tirar la toalla

Mujer sentada en silla, mirando hacia abajo

Emprender es duro.

Durísimo. Más de una vez he estado a punto de tirar la toalla.

Me acuerdo yo misma hace un tiempo atrás -antes de emprender- teniendo conversaciones recurrentes con mis amigas, en las que «soñaba» con la libertad de emprender. Soñaba con poder conciliar y dedicar tiempo de calidad a mis hijas, soñaba con no tener jefes, ni horarios.

Al cabo de un tiempo, logré hacerlo. Logré emprender vuelo.

Al emprender eres tu propio líder, tu propia jefa, estás sola en las buenas y en las malas. Debes tener visión, constancia, foco, coraje…se debe tener tanta fortaleza, que visto desde afuera, parecería una tarea titánica.

Y lo es.

Pero aunque emprender sea un reto en sí mismo, lo que más difícil se me ha hecho es el costado social: la soledad. ¿Quién lo hubiera imaginado? No tener compañeros de ruta, más que mi pantalla del ordenador y mi reflejo en el espejo, es algo que me ha pasado factura. 

Siempre pienso en la frase de Christopher McCandless, A.K.A. Alexander Supertramp (de la película “Hacia rutas salvajes”, de Sean Penn), que decía: “Happiness is only real when shared” (La felicidad solo es real cuando es compartida).

Solo mi ordenador sabe la de veces que he celebrado mis pequeñas victorias y llorado en mis momentos de mayor frustración.  

Y es que cuando nos embarcamos en algo nuevo, ya sea un negocio o un proyecto, a menudo nos encontramos con una gran cantidad de obstáculos y desafíos. Y tener un círculo social que nos apoye y entienda se convierte en algo invaluable.

Es fácil sentirse solo y aislado cuando estamos trabajando duro en un nuevo proyecto. A menudo, nuestras familias y amigos no entienden por qué dedicamos tanto tiempo y energía a algo que aún no ha dado frutos. Pueden ser críticos o escépticos, y eso puede ser desalentador.

(Aún llevo fatal cuando mis padres me preguntan «cómo va mi emprendimiento». Como si no acabaran de entender por qué dejé un buen sueldo asegurado por lanzarme al vacío.)

Pues esto, que al emprender es crucial contar con un círculo social que nos apoye y entienda, que nos brinde el apoyo emocional que necesitamos para mantenernos motivados y perseverar en nuestros esfuerzos. Que nos anime y ofrezca perspectivas diferentes.

Y tú me preguntarás, desde el otro lado de la pantalla. Ok, Selva, pero ¿cómo hago para construir un círculo social en mi soledad como emprendedora? Pues me he dedicado a pensar para escribirte aquí algunas ideas:

✅ Encuentra a personas con intereses y objetivos similares. Puedes buscar grupos de networking y eventos en tu área que se centren en tu industria o en intereses afines.

✅ Participa en foros y comunidades en línea. Hay muchas plataformas en línea donde puedes conectarte con otros emprendedores y profesionales en tu campo, compartir ideas y obtener retroalimentación.

✅ Busca mentores y modelos a seguir. Las personas que han logrado el éxito en tu industria pueden ofrecerte consejos valiosos y motivación.

✅ Sé honesto y abierto con tus amigos y familiares acerca de tus objetivos y desafíos. Si les muestras tu pasión y entusiasmo por tu proyecto, es más probable que te apoyen y entiendan.

✅ Piensa en alianzas estratégicas: en mi caso, uno de los antídotos para combatir mi sensación de soledad, fue crear el podcast «Por cuenta propia» en compañía de una gran amiga, colega, cómplice y cliente. Te invito a escuchar el podcast aquí. Cuando invité a Thais a hacer este proyecto juntas, mis principales motivaciones eran: divertirme, aportar valor y sentirme acompañada…y mira tú por dónde, ahora tenemos este podcast que es fantástico y nos genera muchas gratificaciones 🙂

Recuerda esto: cuando emprendes pasas por momentos difíciles. Es muy valioso que te rodees de personas que están emprendiendo proyectos igual que tú…. Y, en momentos críticos en los que te sientas perdido, antes de tirar la toalla, tómate un respiro y una caña con una de esas personas.

No subestimes el valor de las conexiones humanas y la importancia de construir relaciones positivas con otras personas que compartan tus intereses y objetivos. Al final del día, estos amigos y colaboradores pueden ser una ayuda invaluable para resistir, no tirar la toalla y para cuidar tu energía.

Aprovecho para compartirte estos recursos gratis:

Abrazos virtuales,

Firma Selva Ramírez